En 1999 tuvo lugar la Primera Cumbre América Latina y Caribe – Unión Europea, donde se reunían a alto nivel los Jefes de Estados y Gobiernos de los países de las dos regiones, con el objetivo de “fortalecer los vínculos de un entendimiento político, económico y cultural entre las dos regiones a fin de desarrollar una asociación estratégica entre ambas”. Este sintagma representa la clave de la nueva fase de cooperación cuyas bases se sienta en valores y herencias culturales comunes y que va más allá de un simple reconocimiento mutuo de actores conectados en un mundo globalizado, sino que ofrece a las dos partes por igual, el estatuto de socios.

Desde entonces, dándole contenido a este movimiento, se celebraron cada dos años las Cumbres ALC-UE (en Rio de Janeiro en 1999, en Madrid en 2002, en Guadalajara en 2004, en Viena en 2006, en Lima en 2008, en Madrid en 2010) y tras la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos, las Cumbres CELAC-UE (en Santiago de Chile en 2013, en Bruselas en 2015). El cierre de un ciclo de 20 años podrá de tal manera servir para un momento de reflexión sobre los avances que se han hecho y las sendas a seguir a continuación.

La consolidación de las relaciones de manera vertical (con respecto al tipo de temáticas que se consideran) y horizontal (con respecto al grado de cooperación en cada temática)  son elementos que caracterizan esta nueva cooperación y así lo realcen desde un principio los 69 artículos de la primera declaración, que crean un inmenso abanico de oportunidades de cooperación en áreas muy diversos, a los que las declaraciones y planes de acción resultantes de las siguientes cumbres les han dado profundidad.

Dado el aniversario de los 20 años de cooperación renovada, el Congreso de CEISAL se propone reunir a miembros/as del medio académico y de la investigación científica, que aporten contribuciones en sus áreas de interés.

La Convocatoria para los Simposios se abrirá a comienzos de julio 2018, así que a partir de entonces, esperaremos sus propuestas y su implicación en la realización de un Congreso que esté a la altura de la ocasión celebrada.